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Aurelio: a cubrirse, ya!
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[SIZE="4"]Aurelio: a cubrirse, ya![/SIZE]

08/05/2010 . lavozdeasturias.es
Aurelio : a cubrirse, ya! - Opinión - www.lavozdeasturias.es

Parece que fue ayer, aunque los años engañan tanto que fue hace bastante, por más que a veces hablando con gente que me gana en edad me diga que imposible que yo haya vivido todavía esas cosas. Pues sí, porque nací en 1964 y era de los que por no bajar a la escuela inventaba cualquier excusa: un dolor de barriga, un corte de digestión, una fiebre que provocaba el dormir con un garbanzo en la axila. No sé por qué, pero en ocasiones era verdadero pánico.

Temblé muchas mañanas, mientras formábamos en fila, bajo la bandera de España que ondeaba a diario colgada de un mástil en el primer piso. A la voz de los maestros: Firmes, ya! A cubrirse, ya!, tanto mis retortijones como unas ganas terribles de llorar a grito pelado iban aumentado a medida que avanzábamos con las carteras bamboleándose.

El crucifijo que presidía el aula, encima de la pizarra, tuvo que ser testigo de mi sufrimiento diario y de las miles de súplicas que yo le dirigía en voz baja o de pensamiento: "Por, favor, que seré bueno, pero que no me saque hoy; obedeceré desde ahora para siempre, pero que no me pregunte, que no me pida que salga al mapa".


TEMBLE y requetetemblé las tardes de los viernes, en gimnasia, cuando --en la actualidad lo llaman padecer mala psicomotricidad o trastornos del desarrollo psicomotor-- a la orden de media vuelta a la derecha, y un paso al frente!, yo me las arreglaba para virar a la izquierda, hacer un giro o dos de 180 grados y pedir que la tierra me tragara antes de aterrizar del mareo y distinguir el frente... Qué deseos de que acabara aquel suplicio de noventa minutos que me rendían como meses, mientras las niñas cogían florecillas o recortaban bolitas de Navidad o se burlaban desde las ventanas.

Porque tanto fuera invierno como verano, a no ser que lloviera a chuzos, allí estábamos en formación los futuros salvadores de la patria cantando con el cuello bien alto y brazos pegados al tronco (y es que si no la transcribo no quedo a gusto): Allá por la tierra mora / allá por tierra africana / un soldadito español / de esta manera cantaba. / Como el vino de Jerez / y el vinillo de Rioja / son los colores que tiene / la Banderita Española / la Banderita Española. / Cuando estoy en tierra extraña / y contemplo tus colores / y me acuerdo de mi España / mira si yo te querré. / Como el vino de Jerez / y el vinillo de Rioja / son los colores que tiene / la Banderita Española / la Banderita Española. / Banderita tú eres roja / Banderita tú eres gualda / llevas sangre, llevas oro / en el fondo de tu alma. / Y el día que yo me muera / si estoy lejos de mi Patria / sólo quiero que me cubran / con la Bandera de España. / Banderita tú eres roja / Banderita tú eres gualda / llevas sangre, llevas oro / en el fondo de tu alma. / Y el día que yo me muera / si estoy lejos de mi Patria / sólo quiero que me cubran / con la Bandera de España.

UFF, aquello de el día que yo me muera , o lo de soy el novio de la muerte, mi más leal compañeraaaa , un viernes a eso de las tres y media y con ocho años, daba unos escalofríos. Y lo de gualda , vete tú a saber lo que significaba o que se te ocurriera preguntarlo a mitad de lo que más tarde descubrí, toma ya, que era un pasodoble... Lo único que me sonaba, imagino que como al resto, era lo del vino de Jerez, con el que nos hacían aquel chupinazo matutino revuelto con yema de huevo y azúcar. No, si en realidad el aparato psicomotor ese debía de estar a la perfección porque con cuántas medias tajadas no llegaríamos después de la picatosta y el mejunje con la Quina Santa Catalina. Que sí, que ayer parece que fue y que no fue nada, pero, visto desde entonces, así fue de acongojante.

*Escritor. la voz de asturias




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