Avisu Septiembre 2020: aquellos usuarios que estén rexistraos y no puedan entrar en la su cuenta, que se pongan en contactu con nosotros en [email protected] x

¡BIENVENÍU A LOS FOROS DE LLASTRES, Invitado! Somos la primera comunidad llastrina que se formó en internet, allá por 1998. Puedes registrate de forma gratuita y empezar a debatir, estamos encantados de que formes parte de esta comunidad Smile x

Calificación:
  • 0 voto(s) - 0 Media
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5

aznar el tribunal de cuentas la medalla y la cai..
#1

ARTÍCULOS DE OPINIÓN

* 38x38 Gerardo RivasOK
*
GERARDO RIVAS
01/04/2010




Grosso Modo EL PLURAL

Aznar, el Tribunal de Cuentas, la medalla y la caída de la breva

En mayo de 2003 la prensa adicta al gobierno popular anunciaba a bombo y platillo que Aznar sería reconocido con la medalla de oro del Congreso de los Estados Unidos. Este galardón había sido concedido recientemente al otro comparsa de las Azores, Tony Blair, y sólo una mera cuestión de trámite separaba a nuestro ex presidente de la preciada distinción.

Aznar, el Tribunal de Cuentas, la medalla y la caída de la breva

En mayo de 2003 la prensa adicta al gobierno popular anunciaba a bombo y platillo que Aznar sería reconocido con la medalla de oro del Congreso de los Estados Unidos. Este galardón había sido concedido recientemente al otro comparsa de las Azores, Tony Blair, y sólo una mera cuestión de trámite separaba a nuestro ex presidente de la preciada distinción.

“José María Aznar de España”, que de esta forma le identificaban los dos legisladores de la Cámara de Representantes que promovieron la propuesta de condecoración, destacaban que éste “había demostrado claramente, durante un momento histórico y acuciante de nuestros dos países, que es un férreo aliado de EEUU”.

El 21 de mayo de ese año el diario El Mundo, adelantándose a tan magno acontecimiento, se refería a Aznar como una personalidad histórica comparable a Nelson Mandela o a la madre Teresa de Calcuta que, con anterioridad, habían sido agasajadas también con esta distinción.

No obstante, algún imponderable debió surgir, ajeno por supuesto a la dimensión histórica de nuestro ex presidente, que pareció poner en peligro la entrega de tan esperado galardón y que, sin el menor asomo de duda, Aznar prestigiaría con su aceptación.

Entonces, consciente el Gobierno del país de la decepción que sufrirían los españoles de no ver a su presidente con el ansiado y merecido premio, el Consejo de Ministros, celebrado el 26 de diciembre de ese mismo año, decidió contratar los servicios de unos abogados “conseguidores” norteamericanos que, por el módico precio de dos millones trescientos mil euros pagados con cargo al erario público, intentarían “comprar” la medalla que tanto había ilusionado a Aznar.

Le faltaban escasos meses para dejar la presidencia del país por propia decisión, según se encargaban de repetirnos hasta la nausea sus aduladores y, este era el broche de oro ideal para coronar el último mandato del que, según los mismos tiralevitas, había sido el mejor presidente de la historia de España.

Después de haber conseguido casar a su hija como una princesa en un bodorrio de Estado al que acudieron como invitados, entre otros ilustres personajes, los Bigotes y los Correas y de pavonarse hasta el ridículo de su íntima amistad con el emperador Bush, el ser recibido como un héroe y figura histórica en el Congreso estadounidense hubiese colmado todas sus delirantes paranoias.

Pero no todo salió como estaba previsto y llevamos unos seis larguísimos años presenciando como el ex presidente “ladra su rencor por las esquinas” y pasea su inexistente autoestima desde los gimnasios a las más ultraconservadoras Universidades del mundo.

Hoy, que asistimos espantados, merced a las investigaciones judiciales en marcha, al latrocinio que se encubría bajo aquellos eslóganes del “España va bien”, “el milagro soy yo” o “el Partido Popular es incompatible con la corrupción”, y que atañen cada vez con mayor intensidad a directos colaboradores suyos, se abre también, y quizás por donde menos era de prever, una vía de investigación sobre una presunta irregularidad que afecta directamente al ex presidente.

El Tribunal de Cuentas ha decidido investigar si Aznar, a escasos tres meses de dejar por voluntad propia la Presidencia del Gobierno, desvió fondos del Tesoro para agenciarse su -¡de él!- tan ansiada y frustrada medalla del Congreso de los Estados Unidos.

No sería el primer caso y, justamente, en la nación norteamericana alguno hay muy conocido, en el que una persona haya tenido muy serios problemas con la justicia por el asunto más imprevisible. ¿Caerá esa breva?

Gerardo Rivas Rico es Licenciado en Ciencias Económicas
Otros artículos | Enviar Enviar | Imprimir
Último comentario: 02/04/2010 03:40
12 comentarios

*

Pues hay tiendas en Madrid en las que por unos 40 o 50 euros te puedes agenciar la medalla que quieras, joder, ¿de que era la medalla?, seguro que la trajeron del espacio celestial para tan magno satrapa.

pepemari, 02/04/2010 03:40
*

Y esta gentuza es la que saca a pasear de continuo a Roldán aún sin venir a cuento. Pero Aznar. este payaso que hacía de napoleonsito, no está lejos de los roldanes en el 'ranking' al querer darse el gusto, con nuestro dinero, de comprar una medallita por más de 382 millones de pesetas. Como se puede demostrar el choriceo en el PP estaba bien encabezado y muy extendido.

expect, 02/04/2010 01:56


Posibles temas similares…
Tema / Autor Respuestas Vistas Último mensaje



Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)