Avisu Septiembre 2020: aquellos usuarios que estén rexistraos y no puedan entrar en la su cuenta, que se pongan en contactu con nosotros en [email protected] x

¡BIENVENÍU A LOS FOROS DE LLASTRES, Invitado! Somos la primera comunidad llastrina que se formó en internet, allá por 1998. Puedes registrate de forma gratuita y empezar a debatir, estamos encantados de que formes parte de esta comunidad Smile x

Calificación:
  • 0 voto(s) - 0 Media
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5

Construyendo y experimentando proyectos económicos alternativos
#1

02-10-2012



Mercado Social
Construyendo y experimentando proyectos económicos alternativos


Toño Hernández
Revista “Papeles” de la FUHEM ecosocial. Nº 118




El capitalismo se ha revelado como un sistema económico incapaz de dar satisfacción y respuesta a las necesidades de las mayorías sociales. Es un sistema que, para mantener sus tasas de ganancia y la acumulación, no duda en desmontar derechos sociales y laborales, en expropiar al conjunto de la ciudadanía de recursos colectivos ni en destruir territorios y ecosistemas.
Pero para llevar esto a la práctica, el capitalismo necesita de agentes institucionales, empresas y personas concretas que apliquen, consciente o inconscientemente, voluntaria o involuntariamente, determinados valores, prácticas y procedimientos que permitan el objetivo de la acumulación.

En el otro lado del mercado, como consumidores, también se nos impone la fuerza de la publicidad, del desconocimiento, de las economías de escala, que nos impiden encontrar alternativas con las que mitigar nuestra desazón por tener que comprar (dar nuestro dinero en definitiva) a los principales responsables del desastre, convirtiéndonos en piezas necesarias de la máquina de la destrucción.

Sabemos que existen desde hace mucho tiempo empresas, organizaciones y grupos variados que funcionan con otras lógicas: comercio justo, consumo responsable, finanzas éticas, grupos autogestionados de consumo, empresas de inserción social... que se enfrentan a grandes dificultades. La principal, tener que enfrentar sus principios en un entorno económico inmoral que apenas deja cabida para comportamientos económicos éticos.

Surge entonces la pregunta de si será posible unir todas esas prácticas en un espacio económico auto-referente que sea capaz de funcionar con cierta autonomía respecto a los mercados capitalistas. La respuesta es claramente que sí, puesto que ya hay experiencias en este sentido, pero conviene explorar las posibilidades, limitaciones y criterios que puede o debe tener ese espacio; y en concreto el llamado Mercado Social[1]que estamos construyendo en el estado español diferentes organizaciones.[2]

De donde viene el Mercado Social

Hace ya varios años, desde el cooperativismo real se vienen planteando reflexiones sobre la necesaria inter-cooperación y sobre la conveniencia de desarrollar redes económicas que trasciendan la “pequeñez” de los proyectos individuales:

“Las cooperativas, en concreto, y las empresas sociales, en general, están abocadas a inter-cooperar entre ellas, creando redes de producción y creando una franja de consumidores intermedios y finales fieles, si no quieren caer en la sobreexplotación, la marginalidad, o siendo satélites (llegando a ser franquicias de las transnacionales, por ejemplo) o, bien, asimiladas, explícita o tácitamente, a la empresa capitalista”.[3]

Particularmente desde REAS (Red de Economía Alternativa y Solidaria)[4], aunque no sólo, se van diseñando propuestas en ese sentido tanto desde las diferentes secciones territoriales como de forma coordinada, que van dando resultados diversos aunque sinérgicos.

En el ámbito de Madrid[5], se produce en 2010 una confluencia entre diversas entidades: redes cooperativas como La Madeja, La Traviesa y REAS Madrid; medios de comunicación como Diagonal y ConsumaResponsabilidad; entidades de finanzas éticas como Fiare y Coop57; centros sociales como El Patio Maravillas y La Piluka; o personas a título individual que participan en movimientos sociales.

Existía la conciencia clara de que todas esas experiencias, dispersas las unas de la otras, difícilmente podrían presentar una propuesta alternativa real. Era necesario que esas organizaciones tomaran conciencia de sus diferencias con la economía capitalista. Necesitábamos conocernos y reconocernos entre nosotras como afines en nuestros valores, principios y en nuestra crítica al modelo económico actual, aunque diversas y diferentes en nuestras prácticas. Y para todo eso, resultaba imprescindible ponernos en relación.

En ese proceso se van respondiendo a las preguntas, inquietudes y deseos iniciales que nos hacíamos: ¿Qué pasaría si todas las pequeñas iniciativas que van en esa línea empezaran a coordinarse y organizarse en redes? ¿Qué pasaría si juntáramos recursos y esfuerzos para crecer y fortalecernos? ¿Qué pasaría si fuéramos capaces de construir un circuito económico único, compartido y coherente con esos valores que compartimos?

La respuesta a la que llegamos fue que podríamos tener un mercado alternativo.

Un mercado con valores y prácticas radicalmente diferentes

Conviene referirnos a algunas características de la empresa o del “homo economicus” capitalista que nos resultan esencialmente rechazables, y de los necesarios contravalores positivos cuando hablamos de construir una economía alternativa.

Tenemos en primer lugar el egoísmo. Ya sea individual o corporativo es el principal mito capitalista inoculado en la conciencia social para justificar la competencia, la lucha a muerte con las otras empresas, que el pez grande (mas eficiente) se coma al más chico, para justificar en definitiva un mercado lleno de cadáveres en el que sólo sobrevive el más fuerte y poderoso.

Un Mercado Social alternativo al capitalismo debe rechazar de plano este criterio y sustituirlo por la cooperación, una estrategia que ha sido mucho más importante a lo largo de la historia, tanto para el desarrollo de la vida como de la propia especie humana. Cooperación que no significa ignorar las diferencias, la necesidad de aumentar la eficiencia, de mejorar productividades, de premiar de alguna manera a quienes mejor hacen las cosas. Pero que significa sobre todo ayudar, esperar y empujar a quien va más lento y tiene más dificultades.

Estrategias (compartir, complementar, repartir trabajo...) que ya se utilizan, utilizamos, en redes de empresas cooperativas, que no siempre es fácil aplicar y menos en contextos de crisis y actuando dentro del mercado capitalista, pero que sin duda están dando mejores resultados que el ir cada cual por su lado.

Un segundo elemento es el afán de lucro; el enriquecimiento personal y la acumulación se nos presentan como el gran motor o aliciente para hacer crecer la economía, la riqueza y el bienestar. Sin embargo lo que realmente ha conseguido es la concentración de la riqueza y el poder, la expropiación a la mayoría de los instrumentos básicos para la supervivencia, unas desigualdades sociales de magnitud nunca vistas en la historia.

Frente a esto es posible situar, también hay ejemplos, modelos basados en los beneficios limitados, en la dedicación de los excedentes a otros menesteres (no hablamos del lavado de imagen corporativo de algunas fundaciones), de la auto-contención personal y empresarial buscando un equilibrio entre la viabilidad económica y una buena vida.

Como tercer punto tenemos que una empresa capitalista, y un gestor de la misma, solo debe mirar la cuenta de resultados, el “bien” de los accionistas; no puede ni debe hacer otra cosa, es un ente supuestamente amoral. Pero lo que eso oculta es la inmoralidad manifiesta en el hecho de no preocuparnos por las consecuencias de nuestras acciones.

A una empresa de la economía solidaria le preocupan las personas: los trabajadores propios y las personas que se ven afectadas por su actividad económica. Le preocupa el entorno natural y social en que se desenvuelve o al que afecta, y se pregunta o cuestiona como devolver, restituir o mejorar lo que ese entorno proporciona para el funcionamiento de la empresa. Ésta no existe en el “vacío”, vive en un territorio, en un contexto y en un tiempo que debe ser tenido en consideración.

En cuarto lugar, observamos que la opacidad y el secretismo devienen en condiciones necesarias para la empresa capitalista. Conocimiento privado para presionar, especular o corromper, es lo que da ventaja en la loca carrera por destruir a los demás. Opacidad que hace de la ciudadanía y las personas trabajadoras sujetos pasivos e ignorantes del funcionamiento económico, de la toma de decisiones, del porvenir de sus empleos.

La transparencia se convierte en una de las necesidades básicas para otro modelo económico: en las diferentes condiciones salariales, en las laborales, en las cuentas, en los objetivos. Las empresas tienen que dejar de ser “cajas negras” en la medida en que actúan e inciden sobre nuestra vida, nuestro entorno y nuestro futuro.

Hay que romper el mito del “laissez faire”, de la “mano invisible” que oculta inmensas desigualdades en el acceso a la información y al poder, que habla de mercados impersonales inexistentes. Hay que extender la luz a un mercado social que estará compuesto de rostros y territorios concretos y conocidos.

Por último es inconcebible una empresa capitalista sin una estructura vertical y antidemocrática de mando. Mandar y decidir. Callar y obedecer. No pensar, no decidir sobre el sentido de nuestro trabajo, de la actividad de nuestra empresa. Cobrar y callar. Callar y trabajar. Trabajar auto-destruyéndonos y destruyendo el entorno.

Empresas con relaciones jerárquicas así no pueden servir para vivir de otra manera, para tener otra economía. No se trata de eliminar cierta especialización, de entender los diferentes roles, de negar la división en el trabajo. Se trata de participación, de poder relacionarse en igualdad de condiciones, de poder conocer y opinar sobre el rumbo y las características de la empresa. Y no sólo de la “nuestra”, sino de todas las que repercuten sobre nuestras vidas.
Para leer más: Rebelion. Construyendo y experimentando proyectos económicos alternativos


Posibles temas similares…
Tema / Autor Respuestas Vistas Último mensaje



Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)