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En iran hasta el amor es delito
#1

ENTREVISTA: ALMUERZO CON... SHIRIN EBADI

"En Ir√°n hasta el amor es delito"



FRANCESCO MANETTO 28/01/2010




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Shirin Ebadi proyecta una sorprendente aura de angustia y serenidad. Su mirada, al principio severa, se relaja progresivamente al ritmo de la conversación sin perder el brillo de la curiosidad. Es abogada, juez, defensora de los derechos humanos, ganadora del Premio Nobel de la Paz 2003, pero su verdadera profesión, su vocación, figura en el pasaporte: Ebadi, nacida en la ciudad de Hamadán en 1947, es ante todo ciudadana iraní. Una marca que, igual que su fe musulmana, lleva con el orgullo y la pasión de quien no tiene miedo de enfrentarse al régimen de Mahmud Ahmadineyad.



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La Nobel iraní siente que se hable más del reto nuclear que de libertad


"Por las ma√Īanas no suelo desayunar, as√≠ que a la hora de comer tengo bastante apetito", explica. Y Rima, su int√©rprete de farsi, le ayuda a traducir la carta de este restaurante del paseo de Recoletos. "S√© que es una mala costumbre, pero no todo lo que se hace en la vida tiene por qu√© ser correcto". Se decide por lo primero que le ha llamado la atenci√≥n: queso de cabra con mermelada de tomate y cebolla y una lasa√Īa de langostinos. Este esp√≠ritu de medida transgresi√≥n fue precisamente lo que llev√≥ a Ebadi, que se presenta sin velo y con maquillaje ligero, a desarrollar su innato sentido de la justicia y a convertirse en la primera juez de Ir√°n, hasta que la Revoluci√≥n Isl√°mica de Jomeini excluyera a las mujeres de ese cargo.
"Cuando era peque√Īa interven√≠a en todas las peleas para intentar resolverlas. Aunque de vez en cuando me llevaba una colleja por meterme donde me llamaban", relata. Igual que esas collejas, a lo largo de los a√Īos ha conocido las heridas de las vejaciones y del acoso institucional. Todo, por "defender los derechos humanos de la gente com√ļn iran√≠" desde su despacho de Teher√°n y por atreverse a levantar la voz a las autoridades.
Llegan los primeros platos y se hace el silencio. Ebadi parece esperar un imperceptible adem√°n de aprobaci√≥n de sus comensales para empezar, en efecto, con mucho apetito. La jurista iran√≠, que ofreci√≥ una conferencia en Madrid invitada por el Consejo General de la Abogac√≠a Espa√Īola, lleva sin pisar su pa√≠s desde que el fraude electoral llevara en junio pasado a la reelecci√≥n de Ahmadineyad, lo que desat√≥ jornadas de protestas, manifestaciones y reivindicaciones democr√°ticas en las calles de Teher√°n.
Está convencida de que su apoyo a la causa reformista puede ser más eficaz en el extranjero, desde donde predica su mensaje sin censura. "Irán es mucho más que un debate nuclear, que es lo que parece interesar a los medios de comunicación y a Occidente en general. Sufrimos una vulneración sistemática de los derechos humanos. Irán es un país en el que hasta el amor, o el adulterio, es delito".
Ebadi habla de injusticias, de la mordaza que el Gobierno impone a los periodistas, de las represalias cotidianas y pide, casi implora, que se hable m√°s de estos casos, que las denuncias no terminen en el caj√≥n de las causas perdidas. Ella opina que primero hay que pelear y, mientras bebe el caf√© -rechaza el az√ļcar con un gesto cortante- , vuelve a destacar los deseos de cambio de la sociedad iran√≠". "Para alimentarlos", argumenta, "est√°n los j√≥venes y las nuevas tecnolog√≠as". "Porque la democracia no es s√≥lo un modelo de organizaci√≥n pol√≠tica, sino una cultura. Y creo que esta cultura est√° bien arraigada en Ir√°n".

El Espejo. Madrid


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√öltimo mensaje por Grullos
25-08-16, 20:52



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