Avisu Septiembre 2020: aquellos usuarios que estén rexistraos y no puedan entrar en la su cuenta, que se pongan en contactu con nosotros en [email protected] x

¡BIENVENÍU A LOS FOROS DE LLASTRES, Invitado! Somos la primera comunidad llastrina que se formó en internet, allá por 1998. Puedes registrate de forma gratuita y empezar a debatir, estamos encantados de que formes parte de esta comunidad Smile x

Calificación:
  • 0 voto(s) - 0 Media
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5

Los politicos y la crisis
#1

La Voz de Asturias [Imagen: cabeceraSeccion.jpg] Opinión

Miércoles 3 Febrero 2010

Internet El periódico Tienda Portada > Opinión
Los politicos y la crisis

Está bien que el presidente exprese su confianza ante los compromisos que se le avecinan.


03/02/2010 LORENZO Cordero LA VOZ DE ASTURIAS 3-2-10
  • comentarios
  • enviar
  • [url=javascript:openw2('imprimir.asp?pkid=540368','750','800','yes')]imprimir[/url]
  • valorar
  • añade a tu blog
  • [url=javascript:ampliarTexto('cuerpoDeLaNoticia');][Imagen: iconoAumentarTexto.gif][/url]
  • [url=javascript:reducirTexto('cuerpoDeLaNoticia');][Imagen: iconoReducirTexto.gif][/url]
Edición impresa en PDF [Imagen: 20100203005.jpg] Esta noticia pertenece a la edición en papel.
Ver archivo (pdf)




En el reciente sínodo socialista, convocado por el Comité Federal del PS(O)E para someter a un debate jerarquizado las medidas que los teólogos de la economía política recomiendan, con el fin de atajar el deterioro del llamado estado del bienestar social , el presidente del Gobierno --José Luis Rodríguez Zapatero-- les ha advertido a sus colegas sinodales que se enfrentará al debate sobre el futuro de las pensiones con total tranquilidad. Probablemente, lo haya dicho no solo para que se enteren sus barones , sino también para transmitirle a la sociedad española, que no las tiene todas consigo misma, un mensaje de confianza en las decisiones que sean necesarias tomar para aliviar la resaca provocada por los gurús del sistema especulativo, después de la orgía financiera de los beneficios obtenidos.
Si la estructura política del país hubiera sido concebida como una organización democrática horizontal, en la que se igualaran los intereses de los diversos grupos sociales que la componen --incluidos los de los políticos en el mismo nivel de derechos y obligaciones-- es posible que la tranquilidad que dice sentir el presidente se hubiera extendido rápidamente por todo el país. Sin embargo, la rígida jerarquización de los deberes y derechos civiles, que funcionan todavía según los viejos cánones del verticalismo conservador, convierte a los grupos que están en el tramo más bajo de la escala en objetos muy vulnerables y con alto riesgo de sufrir una liquidación.

NO OBSTANTE,está bien que el presidente manifieste su confianza ante los compromisos que exige el problema; ya que de esa manera quizá pueda contribuir a frenar --un poco-- la probabilidad de que el conflicto genere pánico social a los pies del Gobierno, que es la zona más sensible a las maniobras desestabilizadoras. Aunque esa paladina confesión presidencial sirva, también, para desvelarle a la opinión pública la enorme distancia que separa los intereses de la jerarquía partitocrática de los que le conciernen a la base popular que la sostiene. Quien sea consciente de esa enorme diferencia tiene dos opciones: una, creer al presidente; otra, alimentar sus recelos puesto que no está claro si las ha dicho porque tiene medios para salir airoso de la prueba o, por el contrario, si las confiesa porque está seguro de ser capaz de adaptar --o ajustar-- al sistema las incómodas disfunciones provocadas por los bucaneros de las finanzas internacionales.
Pero los recelos se agravan cuando desde la ultraderecha mediática aprovechan el conflicto económico para disparar continuas ráfagas de miedo contra la indefensa ciudadanía. En la práctica, estamos --es decir, están-- en la misma situación en que se halló, primero, Adolfo Suárez cuando desde los medios del Grupo 16 --diario y revista-- decidieron acelerar el acoso y derribo del primer presidente de la democracia transitiva ; y después, le tocó experimentarlo a Felipe González. A Suárez le dinamitaron con la ayuda de su propio partido: UCD; a González le defenestraron utilizando un error de Estado: la creación del GAL; un disparate que había sido tramado y alentado mediáticamente por quienes luego lo aprovecharon para cazar al líder socialista en las urnas. Ahora, frente a Zapatero vuelve a estar la misma siniestra conspiración mediática ampliada. Si consiguen derribarlo, serán tres los apeos sucesivamente logrados --con total impunidad--, por los cazadores de cabelleras presidenciales, en tan solo tres décadas de democracia.

HAY ALGOque no acaban de captar los políticos de la democracia; la existencia de un fascismo mediático disfrazado de lagarterana, paseándose impunemente por las páginas de ciertos medios que, al mismo tiempo, lucen el mismo disfraz por la pasarela de la libertad de expresión... Esto sí es más peligroso que la crisis económica. Así, me atrevería a decir que incluso la posibilidad de una reforma negativa del mítico Pacto de Toledo, el dique que al parecer impide que las pensiones se ahoguen con los revisionismos de los derechos sociales. El peligro está en que entre en crisis la propia democracia transitiva , apenas recién estrenada, para darle paso a la antigua democracia intransitiva --vulgarmente, orgánica--, en cuyo renacimiento están pensando, sin duda, los francotiradores de la ultraderecha mediática.
Rodríguez Zapatero --si antes no se produce un milagro...-- podría ser el segundo Adolfo Suárez de la Transición; incluso, contando con que los barones del PS(O)E decidan --consciente o inconscientemente-- apoyar maliciosamente a los artilleros de la batería mediática que utiliza la ultraderecha posfranquista empeñada en salvar a España por enésima vez. En esta democracia parlamentaria y dinástica, salida a empujones de las urnas de 1978, no cuenta con una clase política fiable. Aunque de uno en uno, es posible que todos los políticos merezcan el favor de la duda. Mas, cuando se convierten en casta, a veces dan ganas de ponerse a temblar. Este es el problema actual: la clase política se reorganiza en castas. Los barones --concepto creado por la UCD-- son una casta empeñada en dominar a la clase política. Esta duda incrustada en un momento en el que los sembradores de confusión abundan tanto, acaba por aniquilar la esperanza. Sobre todo, cuando a los políticos les da por hablar de economía, y a los economistas de política.
*Periodista.


  • comentarios
  • enviar
  • [url=javascript:openw2('imprimir.asp?pkid=540368','750','800','yes')]imprimir[/url]
  • valorar
  • añade a tu blog
  • [url=javascript:ampliarTexto('cuerpoDeLaNoticia');][Imagen: iconoAumentarTexto.gif][/url]
  • [url=javascript:reducirTexto('cuerpoDeLaNoticia');][Imagen: iconoReducirTexto.gif][/url]


Posibles temas similares…
Tema / Autor Respuestas Vistas Último mensaje



Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)