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El impuesto al pelotazo

12 Dic 2009

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Tags: banca Blair bonus Brown Goldman Sachs impuesto reino unido Thatcher zapateroMargaret Thatcher, la Dama de Hierro, ha sido en estos días la musa inspiradora del laborista Gordon Brown. Allá por 1981, Thatcher y su fiel ministro de Economía Geoffrey Howe impusieron a los bancos británicos, para consternación de sus compañeros tories y deleite de los laboristas, un windfall tax, o sea, un impuesto sobre el pelotazo (literalmente en inglés, “impuesto sobre el golpe de suerte”), una medida de emergencia para paliar los efectos de la casi bancarrota financiera en que estaba el país desde finales de la década anterior. Les levantó a los bancos una quinta parte extra de sus beneficios de aquel año.
El precedente Thatcher lo había encontrado en la historia americana del siglo XX, ya que en Estados Unidos fueron impuestas windfall taxes durante las dos guerras mundiales y la de Corea, como soporte financiero de excepción. En 1980, en tiempos de paz, Jimmy Carter hizo lo mismo con el sector petrolero. De vuelta al Reino Unido, en 1997 el laborista Tony Blair volvió a copiar la idea cuando estableció un impuesto sobre los beneficios extraordinarios de las empresas de servicios públicos privatizadas por Thatcher, como British Gas o British Telecom. Con ese dinero financió incubadoras de pymes en sectores emergentes, lo que permitió la creación de 250.000 empleos. Años después de la Dama de Hierro, Brown acude ahora a una supertasa sobre los bancos. En esta ocasión, se trata de un impuesto adicional del 50% sobre los bonus de ejecutivos del sector que se paguen hasta abril del año que viene y se aplicará a todas las entidades financieras en Reino Unido, tanto si han recibido ayudas del Estado como si no.
Sin duda, el calendario –hay elecciones en mayo de 2010– ha influido en la adopción de esta medida por parte del Gobierno británico porque tiene muy buena acogida popular por parte de los ciudadanos, que observan boquiabiertos cómo los bancos vuelven a repartir primas millonarias a sus ejecutivos. Por si quedara alguna duda del populismo de la medida, rápidamente se ha apuntado el francés Sarkozy, paladín de la derecha liberal europea, que de la demagogia ha llegado a hacerse una segunda piel. Aliado con Brown, ambos han intentado presionar a la Unión Europea, sin éxito por ahora, para extender el impuesto a todos los países miembros. En Alemania, Merkel no lo va a implantar, y en España, Zapatero se conforma con haber eliminado la reducción del 40% para rentas plurianuales superiores a ¡600.000 euros!
La medida de Brown –que se aplicará a los bonus superiores a 27.700 euros– es populista, sí… ¿pero es por eso menos atinada? Esta vez el sentido común del pueblo coincide con el oportunismo de los líderes europeos. El ministro de Finanzas británico, Alistair Darling, justifica la tasa explicando que si los bancos tienen ahora beneficios es porque su salvamento lo han pagado los contribuyentes, de forma que es una manera de devolver parte de lo recibido. 607 millones de euros espera recaudar el Gobierno británico por los bonus de unos 20.000 banqueros y lo destinará a programas de empleo y formación para los jóvenes.
Tampoco el windfall tax va a ser la solución definitiva porque hay maneras de sortear el impuesto. Por ejemplo, uno de los que tendría que pagar la tasa sería Goldman Sachs, el banco de inversión estadounidense que recibió 10.000 millones de dólares (7.379 millones de euros) de ayudas públicas procedentes del plan de rescate bancario de EEUU y cuyo presidente ejecutivo, Lloyd Blankfein, dijo que los banqueros “hacen el trabajo de Dios”. Este año, el apóstol Blankfein decidió pagar bonus récord a sus ejecutivos por un importe de 16.700 millones de dólares. El escándalo fue tal que tuvo que recular y anunciar que esas primas se abonarán en acciones del banco que no podrán ser vendidas en cinco años. Y le proporciona, además, la manera de librarse de pagar el nuevo impuesto porque el cobro se hace después de abril de 2010. Otros bancos están ya planificando la estrategia para sortear el impuesto al pelotazo.
Mientras tanto –según un estudio de la Fundación Ideas utilizando datos de Estados Unidos– la brecha entre la retribución total de los ejecutivos de las mayores empresas y sus empleados sigue ampliándose: en 1970, un alto directivo ganaba 25 veces lo que un trabajador medio de su empresa; hoy, gana 250 veces más. 250 argumentos para reclamar un windfall tax.
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Embargos de vida

05 Dic 2009

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Tags: Alberto Alcocer embargos hipotecas morosidadUna mansión no se tiene, se posee. Para poseer una hay que ser hortera. La dignidad tampoco se tiene, se vive con ella. Para que te la quiten hay que ser pobre. ¿En qué se parecen Nicholas Cage, actor norteamericano que gana 40 millones de dólares al año, y Emiliano, inmigrante ecuatoriano que trabajaba de albañil en Madrid y conseguía unos 1.300 euros brutos al mes? En que a los dos les acaban de quitar algo: a Nicholas, su vulgaridad, a Emiliano, su dignidad. La Hacienda de su país ha embargado dos mansiones a Cage en Nueva Orleans por impago de impuestos. El banco ha hecho lo mismo con el piso de Emiliano en Madrid porque no ha pagado la hipoteca. Desde ahora, Nicholas podrá alojarse en cualquiera de las demás propiedades inmobiliarias que posee, y Emiliano, conocer la indigna vida de los sin techo.
Dicen los expertos que la crisis inmobiliaria está tocando suelo, que se ve una cierta luz. Pero igual lo que empiezan a ver muchos son los fuegos del infierno. En España, a lo largo de este año, se habrán producido 115.000 ejecuciones hipotecarias –a familias y a promotores–. Son cuatro veces más que en 2007, el doble que hace un año. Y los jueces, que son quienes ejecutan los embargos, anticipan que el año que viene habrá más de 181.000 ejecuciones. Hace cinco años, los embargos por no pagar la hipoteca no llegaban a la décima parte que ahora. Incluso en un momento tan reciente como 2006, sólo se produjeron 17.622 dramas inmobiliarios. Ahora, como el embargo es la última medida que adoptan las entidades financieras con un deudor recalcitrante, con toda seguridad hay otros cientos de miles de españoles e inmigrantes en paro que están enfangados en la antepenúltima medida: renegociación de la hipoteca o mala venta de sus casas.
Además del parecido entre Cage y Emiliano, otra similitud que podemos encontrar entre Estados Unidos y España está en los planes de sus gobiernos para auxiliar hipotecados en riesgo inminente de exclusión social: ninguno es suficiente. Obama acaba de anunciar una campaña de ayuda a la gente próxima al impago para que antes de fin de año consigan renegociar sus préstamos con los bancos. Se trata de una reforma de un plan anterior lanzado en febrero (“Programa para una Vivienda Accesible”) con el objetivo de evitar las ejecuciones hipotecarias. La intención en aquel momento era ayudar a unos cuatro millones de familias reduciendo sus cuotas hipotecarias mensuales. ¿Cómo? Entre otras cosas, mediante incentivos económicos a los bancos: mil dólares anuales, durante un máximo de tres años, por cada renegociación con éxito. Y no, Cage no cumplía los requisitos necesarios para beneficiarse del soborno del Gobierno a los bancos.
Pero los resultados no han acompañado al ambicioso plan de Obama: en los meses que lleva en funcionamiento, el programa ha ayudado a 650.000 hipotecados y contando sólo hasta fin de año hay otros 375.000 en riesgo de embargo. Así que la Administración estadounidense ha decidido pasar de la zanahoria al palo y ahora serán multadas las entidades financieras que no modifiquen las condiciones que imponen a las hipotecas en peligro.
Como en Estados Unidos, en España, en marzo pasado, el Gobierno estableció líneas de financiación del ICO para que los hipotecados en paro o de renta baja pudieran conseguir –siempre que sus préstamos fueran anteriores a septiembre de 2008 y no estuvieran ya en mora– aplazamientos del 50% de sus cuotas, con un máximo de 500 euros mensuales y un tope de financiación de 12.000 euros. Y desde marzo hasta el último dato conocido, el 30 de septiembre, se habían concedido únicamente 10.265 aplazamientos, por un importe total de 66 millones de euros.
Además, nuestra legislación no es tan contemplativa como la estadounidense con quienes han perdido ya su dignidad: allí, si un hipotecado no puede pagar y el precio de la casa se ha hundido, devuelve las llaves al banco y se olvida. Se conoce como el efecto sonajero. Aquí, si la entidad financiera recupera en exceso lo que le adeudan se lo queda, pero si no lo recupera todo tras vender el piso embargado puede seguir reclamando al hipotecado si tiene constancia de que posee más bienes. Así que ojo, Emiliano, que te pueden quitar los cartones.
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Sostener el desarrollo

22 Nov 2009

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Tags: economía sostenible energías renovablesGro Harlem Brundtland, doctora noruega primera ministra de su país, usó el concepto por primera vez en 1987: “Desarrollo sostenible”. Aquel que permite satisfacer las necesidades actuales sin poner en peligro las de las generaciones futuras. Desde ese Informe Brundtland elaborado para la ONU –llamado “Nuestro Futuro Común”– se han hecho muchos otros y se han elaborado leyes que persiguen convertir la utopía en realidad. La última está a punto de ser presentada por el Gobierno: el anteproyecto de ley de economía sostenible, pieza estrella de esta legislatura, que pretende el ambicioso objetivo de cambiar el modelo productivo español buscando mejorar la competitividad, impulsar la innovación y las energías renovables. Sostenibilidad del medioambiente, sostenibilidad económica y sostenibilidad social.
El borrador de la ley incluye aspectos prácticos que, de aprobarse, tendrán un efecto directo en la vida económica. Por ejemplo, medidas contra la morosidad, el azote con que las grandes empresas y las Administraciones públicas castigan a sus proveedores y contratistas, que son las pequeñas y medianas empresas. Esta futura ley pretende evitar que se utilice el retraso en el pago como un mecanismo de financiación a bajo coste. Las pymes –que están desapareciendo a miles– llevan años denunciando impagos y retrasos. Hoy, la deuda municipal con las pymes alcanza los 30.000 millones de euros, según sus propias cifras. Pero el retraso o aplazamiento de los pagos está extendido en todos los ámbitos. Por eso, Europa trabaja en su revisión y el Gobierno español quiere establecer un calendario para acortar los plazos de pago de todas las Administraciones públicas. Se prevé también un método para que las asociaciones empresariales sectoriales puedan denunciar prácticas abusivas y establecer procedimientos abreviados para reclamar.
Junto a esas medidas se encuentran otras encaminadas a facilitar la creación de empresas y limitar la necesidad de licencias municipales sólo cuando esté justificado por el carácter “no inocuo” de la actividad. Pero para los demás casos, cuando no haya peligro cierto, se sustituiría la licencia del ayuntamiento por simples declaraciones de responsabilidad o comunicación de apertura. Esto estimularía el comercio y la actividad más que muchas otras normas preexistentes.
Buenas prácticas
Además, la ley propone incluir, dentro de las competencias de las organizaciones interprofesionales agroalimentarias, la elaboración de códigos de “buenas prácticas comerciales”. Coincide esta proposición con el momento en el que en el sector agrícola hay muchos colectivos en pie de guerra, reivindicando un Pacto de Estado que les ayude a salir de “la mayor crisis de su historia” y precios justos por parte de los grandes distribuidores.
Para la inversión en infraestructuras no basta el dinero público, así que el Ejecutivo quiere ampliar la colaboración con la financiación privada y, entre otras medidas, se encuentra que el Consejo de Ministros pueda otorgar avales para sociedades mixtas o para contratos de colaboración público-privada.
Pero no se podría hablar de sostenibilidad sin abordar la eficiencia energética y el uso de energías renovables. Bill Clinton, en su actual etapa de conferenciante ilustre, defiende el uso de las renovables porque el verdadero desafío de este siglo es la energía. España asumió los objetivos europeos de reducir, para 2020, un 20% el consumo de energía final y que de esta el 20% proceda de energías renovables. Y en esa línea insiste el proyecto de ley del Gobierno. Así que, parafraseando a Clinton cuando una vez se dirigió a Bush padre, sigue siendo la economía (estúpido), esta vez con la energía añadida.
Brundtland abrió muchos otros caminos, además del desarrollo sostenible. Cuando dirigió la Organización Mundial de la Salud, estableció la relación entre la macroeconomía y la salud pública para concluir la necesidad de invertir en salud para lograr un mejor desarrollo económico. Es hora de que avancemos en todos ellos.
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El rey destronado

14 Nov 2009

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Llevo toda la vida oyendo ese axioma de que “el cliente es el rey”, pero la mayor parte de las ocasiones en que he sido cliente me he encontrado con que ni soy reina, ni princesa, ni tan siquiera familiar lejano. Más me he asemejado a la falsa moneda, esa que de mano en mano va y ninguno se la queda. Y he llegado a la conclusión de que el único rey es el vendedor y/o instalador-reparador.
He de confesar que en mi casa hay un maleficio por el que los electrodomésticos no llegan en buen estado a la mayoría de edad, así que tengo experiencia con las garantías. Tan harta estaba del escaqueo general cuando los aparatos se estropean, que el último me decidí a comprarlo en una tienda que ha sido el paradigma del servicio al cliente. Más caro, pero al final mejor, porque ahí jamás hay problemas. Pero tampoco allí fui reina.

Así que cuando la campana extractora de humos de la cocina dio sus últimas boqueadas, me dirigí sin dudarlo a la tienda emblemática a encargar otra. Tras veinte días de espera, llegó la campana, pero el que la transporta no es el mismo operario que la instala, así que hay que volver a hacer gala de paciencia y aguardar a que llame el instalador. Y cuando finalmente lo hace, lo que dice es: “Voy a pasar dentro de media hora por su zona”. Tú, que estás trabajando y que no puedes dejarlo todo para acudir rauda y veloz a recibir al instalador, explicas lo que llevas años diciendo: me tienen que avisar con tiempo porque trabajo y no estoy en casa (ni el resto de la familia).
Esperas que entonces te diga un día y hora concretos, pero te contesta “Bueno, pues la volveré a llamar”. Y te quedas con cara de tonta.
Consigo que alguien se quede en casa el día D. Llegan, instalan la campana y todo funciona. Pero cuando, a la media hora, se vuelve a apretar el interruptor de la campana, uno de los halógenos ya no se enciende. No hay problema, me digo, porque el servicio al cliente es lo primero. Pero olvidaba que soy –otra vez– el puchingball: quien me lo vendió dice que la cosa ya no va con ellos, que llame al servicio de asistencia “de la marca”. Por supuesto, en el servicio de asistencia me aseguran que eso es cuestión de la tienda y que la garantía no cubre las luces, sino sólo el motor. Me explican que las luces pueden fundirse por una subida de tensión y eso no es responsabilidad de la marca de electrodoméstico. Pero tampoco será mía, le digo. ¿Qué hago? ¿Llamo a la compañía eléctrica? Seguro que también se escaquearía…
Sectores
No me extraña que el sector de electrodomésticos sea, junto con el de telefonía, banca y electricidad, el que más quejas de los consumidores recibe. El año pasado, los consumidores presentaron en total 1.222.392 quejas y consultas, de las cuales 250.000 fueron reclamaciones. A ellos, como a mí, una vez vendida la mercancía, si te he visto no me acuerdo.
De hecho, según el Índice de Satisfacción del Consumidor, la demora en el servicio y la reparación incorrecta acumulan el 75% de las quejas de los usuarios en lo que se refiere a la asistencia técnica de electrodomésticos. Sin embargo, sólo el 61% de los que tuvieron problemas en este servicio tomó medidas, mientras que el resto (cuatro de cada diez) no hizo nada para que se lo solucionaran.
Como a pesada no me gana nadie, yo, la falsa moneda, vuelvo a llamar al vendedor, quien me ofrece, “como un favor”, darme un halógeno para que lo instale yo misma. Ni por un momento se me pasa por la cabeza trastear en la campana extractora recién comprada para que, si luego se estropea (aún más), me digan que ha sido por manipularla yo.
Y, de repente, la solución: vendrá una persona a instalarme el halógeno. ¿Ha triunfado el sentido común, la responsabilidad frente al cliente, me he vuelto tan convincente que no se me niega esta reclamación descabellada? Nada de eso. Está pendiente de que vengan a instalarme otra cosa y aprovecharán el viaje para instalar el halógeno. Lo que está claro, en mi opinión, es que los reyes debemos reclamar nuestro trono sin desfallecer. Animo a todos. Sólo así podremos volver a creer en la
monarquía.
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La salida del túnel llegará por el sector exterior

14 Nov 2009

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Europa sale por fin del túnel. El viaje ha sido largo, más de un año de recesión, pero empieza a verse el final. La locomotora, como casi siempre, es Alemania, cuyo PIB ha crecido un 0,7% en tasa intertrimestral entre julio y septiembre, ayudada por Francia, que ha registrado un crecimiento del 0,3%. No en vano son la primera y segunda economías europeas.
En el furgón de cola se encuentran España y Reino Unido, los dos países de la UE que más han sufrido la burbuja inmobiliaria. Vamos a rebufo de los otros países, pero es motivo de optimismo que nuestros principales mercados en el exterior mejoren. El 70% de las exportaciones españolas va a la Unión Europea, principalmente Francia y Alemania; así que, si ellos crecen, nuestras ventas posiblemente también. Sin embargo, hay que ser precavidos porque en el aumento del PIB alemán han jugado más la inversión y las exportaciones que el consumo, que sigue flojo.
La Comisión Europea prevé que España sea el último país en salir de la recesión, allá por el tercer trimestre de 2010. De ser así, nos podemos encontrar con una decisión muy perjudicial en esa situación: que el BCE suba los tipos de interés. Eso supondría que los créditos –la gasolina del crecimiento– serían más caros y se entorpecerían la inversión y el consumo. Así que hay que darse prisa en todo lo que aún queda por hacer: la reestructuración del sistema financiero, el Diálogo Social, la reforma del sistema productivo, el impulso de las exportaciones, los cambios en el mercado de trabajo para frenar el aumento del paro…
Hay luz en el túnel, sí; incluso salida, si no equivocamos la dirección.
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A España se le puede pasar el arroz

07 Nov 2009

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España ha llegado tarde a muchas cosas. A la reestructuración bancaria es posible que también lo haga. Aunque ya hay siete procesos en marcha y muchas elucubraciones, el curso de los acontecimientos va demasiado lento. Tanto que puede llegar el momento en que Europa decida que se ha acabado el tiempo de las ayudas públicas para la reeestructuración bancaria y el FROB (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria) apenas se haya estrenado.

Otros países están empezando a salir de la crisis y ya han hecho sus intervenciones bancarias. Para cuando el nuevo mapa financiero español esté completamente dibujado puede que sea tarde para recibir fondos. En España, las perspectivas más realistas señalan que la mitad de las entidades financieras españolas registrarán pérdidas en 2010 y el Banco de España está buscando gestores competentes que lleven a buen puerto las fusiones.
La próxima semana, los ministros de Economía de la Unión Europea discutirán cuándo se tienen que retirar los planes de ayuda pública a los bancos. Se trata de no seguir distorsionando la competencia ni manteniendo bancos no rentables. Y la Comisión Europea propone fecha de salida: junio del año que viene para empezar a suprimir los avales, subiendo el precio que se cobra a los bancos que los piden.
Tampoco es un detalle menor que esta semana el presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, nuestra autoridad monetaria, haya avisado de que va a empezar a cerrar el grifo del dinero para los bancos y que en diciembre se hará la última subasta ilimitada de liquidez a un año. A estas subastas han acudido los bancos y cajas españoles a obtener dinero barato (el tipo de interés es el 1%) que luego han colocado en deuda pública o de otras empresas logrando una rentabilidad importante (1.600 millones de euros este año según cálculos
prudentes).
Dice el Banco de España en su último informe que el FROB “acelerará su actividad en los próximos meses”. Es más, asegura que “ese uso más intensivo del FROB será imprescindible para compatibilizar la inevitable reestructuración del sistema financiero y la financiación de la economía productiva una vez superada la actual fase recesiva”. Porque el objetivo tiene que ser que, sin volver al alto nivel de endeudamiento de los últimos años, el crédito fluya de nuevo a las familias y a las empresas –la financiación a las pymes ha caído un 30% en un año–.
Caja Madrid, ausente
Mientras se diseña el mapa bancario, hay una protagonista que podría jugar un papel principal y, sin embargo, está ausente: Caja Madrid, que en los últimos meses se ha limitado a ser campo de batalla política escenificando como no se había hecho hasta ahora la gangrena que pudre a varias de estas entidades. Mientras no se resuelva la pelea seguirá así, pero en cuanto haya nuevo presidente pocos dudan de que el Banco de España querrá utilizarla como salvadora de alguna otra entidad.
La necesidad de restar poder a los políticos en las cajas de ahorros es tan grande que hasta el presidente de la propia Confederación de Cajas de Ahorros (CECA) defiende que se reduzca del 50% al 25% la representación política en los órganos de gobierno de las cajas. El deseo de los gobiernos autonómicos de no perder poder en su región está obstaculizando las fusiones interregionales de cajas. De las que están en marcha (Cajastur-Caja Castilla La Mancha; Caixa Sabadell-Terrasa-Girona-Manlleu; Caixa Catalunya-Manresa-Tarragona; Caja España-Caja Duero-Caja Burgos; Caja Navarra-Caja General de Canarias; CAI-Caja Insular de Canarias-Caja Rioja), sólo son auténticas fusiones las de cajas de la misma autonomía; en el resto se trata de “fusiones frías” donde la integración se hace a medias, creando una sociedad para compartir riesgos pero manteniendo cada una sus órganos de gobierno. De esta manera se pierden sinergias que harían más fuerte a la entidad
resultante.
Y eso que la historia de las fusiones bancarias anteriores demuestra que, siempre, la primera consecuencia es una pérdida de cuota de mercado: uno más uno no suman dos, sino uno coma algo. Luego, al cabo de unos cinco años y sólo si los gestores son buenos, la fusionada empieza a sumar dos coma, tres o más. Eso, si no se les pasa el arroz.
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El salario indirecto del gasto social

31 Oct 2009

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Tags: crisis estado del bienestar gasto social parados servicios públicosSi una sociedad libre no puede ayudar a sus muchos pobres, tampoco podrá salvar a sus pocos ricos”. Lo dijo Kennedy hace unos 50 años. Hoy, en Occidente, estamos aplicando el mensaje al revés: hemos empezando salvando a los banqueros, o sea, a los ricos. Los economistas explican que ha sido por “el riesgo sistémico”: como todos tenemos nuestro dinero, mucho o poco, en un banco, si quiebra un banco se nos lleva por delante a todos. Lo que está claro es que a los que no se ha llevado por delante es a los banqueros.
Pero, ya que hemos aplicado la máxima de Kennedy al contrario, ¿habrá llegado la hora de salvar a los pobres? Para nueve de cada diez europeos, sí, porque quieren que su Gobierno tome medidas urgentes contra la pobreza. En la mayor parte de Europa tenemos un Estado del Bienestar que no se disfruta en otros países, con asistencia sanitaria gratuita y universal, educación pública obligatoria, sistema de pensiones, subsidios de protección a los parados… Pero las críticas a los servicios públicos arrecian (muchas veces con razón), la resistencia de la ciudadanía a pagar más impuestos para mejorar el gasto social es enorme y cada vez existe una mayor percepción social negativa de que utilizar los servicios públicos te degrada si puedes pagarte un seguro o un colegio privado.
De esta forma se crea el círculo vicioso de menos dinero para los servicios públicos, mayor deterioro de estos, por lo que menos gente quiere hacer uso de ellos y cada vez menos están dispuestos a pagar más impuestos para mejorarlos.
Círculo virtuoso
Frente a este círculo vicioso podríamos reflexionar sobre el círculo virtuoso del gasto social. Ahora que tanto se habla de los estímulos económicos que permitan impulsar la demanda y el consumo para salir de la crisis, hay que recordar que el gasto social también ayuda a ello.
Cuando se introdujo el Estado del Bienestar, se liberó renta de los trabajadores –que ya no tenían que ahorrar para la educación de sus hijos o para la sanidad o las pensiones de su vejez– lo que mejoraba el poder adquisitivo de los salarios y les permitía destinar ese dinero al consumo, y eso, a su vez, impulsó el crecimiento económico.
Ahora deberíamos hacerlo otra vez. No se va a frenar la presión para mantener la contención de los salarios, por lo tanto es necesario mejorar el poder adquisitivo de estos garantizando unos servicios públicos que, como cuando surgió el Estado del Bienestar, permitan que los trabajadores no tengan que financiar la educación de los hijos, la sanidad o mantener gastos irracionales de transporte o vivienda. Se trata de mejorar el salario indirecto y eso se hace desde el sector público. Esto es lo que explica Ludolfo Paramio en su ensayo La socialdemocracia, que acaba de publicarse.
También apunta que es posible que la crisis acabe provocando el rearme moral y político para defender una sociedad cohesionada, de crecimiento sostenible. Pero igualmente hay que mejorar la cualificación profesional de los trabajadores, con formación en nuevas tecnologías, que les dé capacidad para variar de rama de actividad o de sector, en función de la evolución de la economía y del mercado de trabajo. Eso significa renovar el sistema educativo de forma que sólo lo puede hacer el sector público.
Las políticas socialdemócratas han visto estrecharse el margen con el que contaban. Con la globalización, aumentar los impuestos puede provocar deslocalizaciones empresariales hacia países con menor presión fiscal, por lo que la inversión pública está limitada por las restricciones fiscales, pero aumentar el déficit hace vulnerable al Estado ante los mercados. Y, sin embargo, la crisis actual también ha puesto al descubierto las debilidades del modelo neoliberal. Las reglas económicas de las últimas décadas han dado prioridad a mantener los beneficios empresariales y a las rentas más altas a expensas de los salarios. Sólo el endeudamiento y el efecto riqueza de las burbujas permitían a los asalariados mantener el nivel de consumo necesario.
Hay que hacer reformas en profundidad. La duda es si, al estar empezando a salir de la recesión económica y asomando ya la nariz por la superficie, las reformas se quedarán también en la superficie o habrá el suficiente valor para llegar hasta el fondo.
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Burbujas de muerte

19 Oct 2009

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Tags: bucear burbuja financiera burbuja inmobiliaria crisis financiera hipotecas subprimeHace cuatrocientos millones de años, los futuros seres humanos tomamos la decisión de arrastrarnos fuera de los mares, vivir en la tierra y respirar oxígeno. La consecuencia fue que hoy nos están vedadas tres cuartas partes de la superficie del planeta. No podemos respirar agua ni tampoco soportar la presión.
El agua es 1.300 veces más pesada que el aire, de modo que según desciendes cuando buceas, la presión aumenta lo equivalente a una atmósfera (todo el peso del aire que tienes encima de ti cuando caminas por la calle) cada 10 metros de profundidad. La Torre Caja Madrid, uno de los cuatro rascacielos construidos donde los antiguos terrenos del Real Madrid, tiene 250 metros de altura.
Ahí arriba, el cambio de presión es inapreciable. A la misma profundidad bajo el mar, los pulmones se comprimen al tamaño de un melocotón. Pero, como estamos hechos principalmente de H2O, el cuerpo se mantiene a la presión del agua que lo rodea y no resulta aplastado en las profundidades, de modo que el problema de bucear no es el cuerpo, sino las burbujas: los gases del interior de los órganos sí se comprimen y descomprimen muchísimo con los cambios de profundidad.
El 80% del aire que respiramos es nitrógeno. Al someter a presión al cuerpo, el nitrógeno se transforma en pequeñas burbujas que pasan a la sangre y a los tejidos. Si la presión cambia demasiado rápidamente, como ocurre en una ascensión rápida hacia la superficie, las burbujas atrapadas en el organismo empiezan a bullir igual que hacen las de una botella de cava al abrirla, atascando vasos sanguíneos, privando a las células de oxígeno y causando dolor de cabeza, vértigo, trastornos neurológicos… puede que incluso la muerte.
La única solución es la paciencia: hay que subir lentamente, permitiendo que las burbujas de nitrógeno se vayan diluyendo solas. Si lo haces bien, evitas esa enfermedad del buzo: respiras y te descomprimes correctamente. Y has llegado al mismo sitio que si hubieras intentando el ascenso a toda velocidad: arriba.
Rescate de los grandes
En economía, al parecer nos está ocurriendo lo mismo ahora: mientras muchos buzos subimos centímetro a centímetro, hay otros que empiezan a acumular burbujas demasiado rápidamente porque quieren llegar arriba ya mismo. Si se les deja, en mitad del ascenso es probable que tengamos que volver a parar para rescatar a los que necesiten urgentemente otra descompresión. De forma que no es sólo su problema, sino el nuestro.
Lo dicen el premio Nobel Joseph Stiglitz o Joaquín Almunia, nuestro comisario de Asuntos Económicos de la Unión Europea. Ambos acaban de alertar de que los bancos, después de los gigantescos planes de salvamento con dinero público que se han instrumentado para ellos en todo Occidente, vuelven a ser tan grandes que se puede generar el mismo problema de nuevo: que son demasiado enormes como para dejarlos quebrar. También gentes como el especulador arrepentido George Soros o Nouriel Roubini, otro de nuestros economistas brillantes, alertan de la renovada y desmotivada euforia bursátil, la subida de las materias primas, la deuda pública… Es decir, vuelven las burbujas financieras, los buceadores de riesgo se han cansado del fondo y quieren volver a toda pastilla a la superficie.
En la historia de la economía se habla de muchas burbujas que han causado gravísimos problemas. La primera fue la de los tulipanes holandeses en la primera mitad del siglo XVII. Luego está la de las “compañías de acciones”, en el XVIII, cuando cientos de europeos empezaron a invertir en las compañías que estaban colonizando América y el mercado se colapsó; la crisis de los especuladores del ferrocarril en el XIX; el crash de 1929, la crisis del petróleo de los años 70 del siglo XX, el boom inmobiliario de los 80 y los 90, el derrumbe de los “dragones asiáticos” (que provocó, entre otros, el propio Soros), el pinchazo de la burbuja punto com a partir de abril de 2000 y la crisis financiera internacional y las hipotecas subprime desde 2008.
Ahora quizá se esté generando de nuevo una gran burbuja de nitrógeno, mucho más rápidamente que en la crisis anterior (apenas dos años). Todo lo cual quiere decir que los humanos no aprendemos de nuestros errores: nunca debimos salir del agua.
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¡Que tiemblen los ricos!

28 Sep 2009

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Tags: subida de impuestosAsustados se habrán quedado los ricos de este país cuando han conocido la tremenda subida de impuestos que van a soportar. Las rentas de capital superiores a los 6.000 euros pagarán el 21% en lugar del 18% actual. Esta es la gran medida del Gobierno para que las rentas altas paguen más que las rentas medias. La vicepresidenta segunda presentó sus cálculos, pero permítanme que yo haga los míos.
¿Cuánto dinero hay que tener para lograr unos rendimientos del capital superiores a 6.000 euros, por ejemplo de 7.000 euros? Si lo que se cobran son dividendos (los primeros 1.500 euros están exentos), tendría que tener invertidos al menos 170.000 euros en acciones (calculando un rendimiento por dividendo del 5%, que es la media del Ibex en lo que va de año).
Si obtiene esos 7.000 euros por los intereses pagados en depósitos bancarios a plazo (se remuneran a un tipo medio del 3,3%), tendría que tener 212.000 euros en el banco.
En el caso de que fueran plusvalías, dependerá de la revalorización, pero en lo que va de año, la bolsa ha subido el 27%, por lo que al menos tendría que haber invertido 26.000 euros en acciones en enero. Y todos ellos pagarán 90 euros más que lo que abonarían sin la subida impositiva, cantidad descomunal como se ve. A los que sí que puede crujir la subida es a los que vendan un inmueble y no reinviertan en vivienda habitual.
Lo que no explica el Gobierno es por qué las rentas de capital pagan menos que las del trabajo: un máximo del 21% para las primeras frente al 43% de las segundas.
La negociación parlamentaria puede cambiar el proyecto, pero por ahora el 49% de la mayor recaudación procede de eliminar la deducción de 400 euros y el 44% de aumentar el IVA (ambas medidas afectan a rentas bajas, medias y altas); sólo el 7% viene de las rentas del capital (que afecta sobre todo a las rentas altas).
Lo dicho, los ricos deben estar temblando.
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La insostenibilidad de Rajoy

26 Sep 2009

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Tags: ley de economía sostenible propuesta de Rajoy para recortar el gastoYa tenemos la respuesta de cómo afrontaría el líder del Partido Popular, Mariano Rajoy, el presupuesto del Estado en 2010 para controlar el déficit público sin subir los impuestos. Lo explicó el jueves, en una entrevista con Carlos Herrera. Lo que haría Rajoy si fuera el presidente del Gobierno es no poner en marcha la Ley de Economía Sostenible. ¿Defiende la política de no hacer frente a la de hacer? ¿La del mercado frente al Estado?Para el líder del PP, su fórmula es una simple resta. Como, según él, con la Ley de Economía Sostenible, el Estado “se va a gastar 25.000 millones”, basta con no ponerla en marcha para no tener que subir los impuestos y,
encima, sobraría algo.
Quien le oyera se estaría diciendo ¡naturalmente!, ¿cómo es posible que teniendo la solución tan cerca, estos ministros no la hayan visto? Hay que ser borricos. No sacamos esa ley que, además, a saber qué quieren hacer sostenible y no nos suben el IVA, ni las rentas de capital, ni
nada de nada.
A sumar y a restar creo que llegamos todos, lo que no sabía Rajoy cuando contestó –a lo mejor sí lo sabía pero estropeaba el mensaje– es que esos 25.000 millones de euros que dice que le va a costar al Estado la Ley de Economía Sostenible no es dinero del presupuesto del Estado y, por tanto, no influye en el déficit ni se quita de otros gastos.
De entrada, Rajoy suma 5.000 millones de su propia cosecha a la cifra que Zapatero dio en mayo, cuando anunció la ley en el Congreso: 20.000 millones, no 25.000. ¿Esos 5.000 otros millones son un detalle menor? Pues son casi un billón de pesetas, que es la cifra que se busca recaudar con la subida del IVA.
Nimiedades aparte, lo verdaderamente importante es que los 20.000 millones es la cantidad que se movilizará con la Ley de Economía Sostenible, pero, ¡oh sorpresa!, en financiación privada y préstamos del ICO, es decir, que además de que el ICO no saca el dinero del que dispone de los presupuestos sino de los mercados financieros, un préstamo es un dinero que se adelanta y que luego hay que devolver. Así que entre ICO y déficit público no hay apenas relación, como parece creer equivocadamente el presidente del Partido Popular.Si hacemos caso a la propuesta estrella de Rajoy nos quedamos sin Economía Sostenible y, encima, no hemos conseguido contener el déficit público. Ahora, eso sí, no hemos subido los impuestos, con lo que no sé cómo se va a financiar la ayuda de 420 euros a parados sin ingresos –que el PP apoyó en el Congreso– y otros gastos ineludibles de protección social.
Y sería una pena quedarse sin la Ley de Economía Sostenible, de la que la mayoría de los expertos opina que está bien orientada y va en la buena dirección. De hecho, es una ley que apuesta por los dos elementos que deberían marcar nuestra economía en el futuro: la sostenibilidad y la innovación. Pretende dar cuerpo a lo único bueno que podemos sacar de esta tremenda crisis económica, que es el espíritu de cambio: en los mercados financieros, en las relaciones internacionales y, sí, también en el modelo productivo.Mejor invertir en coches eléctricos, en energía eólica, en rehabilitación de viviendas que en especulación inmobiliaria y financiera. Entonces, tal vez haya servido para algo pasar por esta crisis.
Más IVA
Ahora, Rajoy cuenta con el apoyo de CEOE en su rechazo a una subida de impuestos, pero hace menos de un año no era así. A finales de 2008, la patronal defendía una “ligera subida del IVA” que permitiera rebajar las cotizaciones sociales que pagan las empresas por sus trabajadores. En estos momentos, a Gerardo Díaz Ferrán, presidente de la patronal, le parece muy mal subir los impuestos, entre ellos el IVA… ¿tal vez porque ya no se liga a rebajar cuotas empresariales? Rajoy rechaza la Ley de Economía Sostenible por una falsa austeridad, pero lo que no es sostenible es su solución.


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